Puedo salir a correr en el parque más cercano a mi casa o el más lejano gastando ese combustible destinado a desaparecer y en un momento pararme y girar mirando a mi alrededor. ¿A quién le importa? ¿Qué cambia las cosas más que nuestra propia apreciación de todo?
La prensa y todo lo superfluo que nos rodea, ahora después de tanto hablar de crisis y de gripe A, nos extraña que Rusia nos vete como destino turístico, a mi no me extraña nada. Y es que somos lo peor para nosotros mismos, fomentamos nuestro mal como noticia y después nos quejamos de todo. Si llueve es por el cambio climático, si no podemos tener una tele de LCD es que estamos en crisis y si nuestros amigos están en paro, pero en la playa, somos idiotas por pasar el día trabajando. Cuando tenemos un pisito por cual pagamos mucho, lloramos por que la situación económica está mal y si tenemos un chalé a 40 minutos del centro, es que vivimos en las afueras, bla, bla, bla, tendría que venir una guerra para saber lo que es bueno, crear una balanza en cada hogar sería un buen plan para el gobierno, así aprenderíamos a valorar lo que nos ha tocado vivir y sobre todo eso que no hemos vivido y que es peor aún, no sabemos lo que tenemos y eso es lo malo.
Ahora tenemos Springfield , Zara, ropa barata y moderna, discotecas y copas prohibitivas por las que no dejamos de salir los fines de semana. Antes te pegaban los grises y la ropa de moda la marcaba Franco, un dictador que imponía toque de queda, ¿será lo que nos hace falta? A mí me da igual tu mentalidad, hoy soy egoísta y chulo a diestra y siniestra, me gustan los coches biplaza pero sé que no me los puedo permitir, me gustan las camisas de marca, pero en las rebajas, no soy tonto y espero para que me atraquen lo justo. Mátenme y háganme de nuevo, pero mientras tanto yo seré auténtico y no me dejaré engañar por las falsas apariencias.
Sin airbags en el coche, ni cremas milagro se crio mi padre y ahí está fuerte como un roble, mi madre joven a base de gofio y yo midiendo en megapixels la tele venga ya!! Me aburroooo!!! Tal vez la teoría básica de Hommer Simpson y Bart sea la más cierta. Yo quiero hacer la prueba y sentir un poco lo que era antes lo estúpido e insensato, hagamos un trato, haz tu lo correcto y ¿a ver quien vive más vale?
Tengamos un momento de positivismo y dejemos el mal augurio de un lado, dejemos la revista Hola aparcada hoy y leamos a escritores de renombre, seguro que hay más satisfacciones en relatos de ficción o de historia, por lo menos son más reales que lo que leemos cada día en nuestros diarios de pueblo.
Pongamos sensaciones y romanticismo en nuestras vidas, veamos Vicky Cristina Barcelona y además entendámosla, seamos seres capaces de llamarnos por nuestros nombres y digamos cosas a la cara, dejemos de ser tan frívolos y vendidos a todas las publicidades que alguna empresa con ERE nos vende, su único plan es el de incrementar sus ingresos un 2%, me dan igual, soy más inteligente que eso y basta que me toques las narices con tus falsas mentiras para que mas odie tu producto.
Ojala hiciéramos una guerra inteligente en silencio, pero que se note año tras año en escritos y en estadísticas que tanto nos venden por la tele. Bienvenido sea en autenticismo de los falsos dictadores que hoy vivimos como Chávez o Fidel, esos que venden propaganda a su propia gente y desprestigian al mundo en el que vivimos.
Cada vez que nos tomamos unos whiskies la gente como yo, más nos gusta su teoría y solemos interiorizar tonterías de que lo auténtico es lo que vale.
Me casaré donde mi abuela y mi madre, como si a Dios le importara, exista o no, no tiene tiempo para nuestras niñeces sentimentalistas o ¿es que esta en todos lados? ¿No estaba cuando tuve cáncer a los dos años, o si? ¿Aquí estoy no? ¿Y que pasa con Jacobo? Ese niño palmero que no tuvo tanta suerte aún estando en la misma habitación que yo, en el hospital universitario Vall E´bron de Barcelona. ¿Es que Dios tenía un antifaz y no lo vio? Su madre aún cree en Dios y va a la iglesia, todo eso. Hay gente que necesita mentiras para creer en las verdades buenas y malas de la vida, hay quien ve lo que hay delante de sus narices y ya está.
Creo que hay algo más importante que el pensamiento que tanto veneramos, es la vivencia y el momento en sí, al final solo nos queda eso y es lo que nos da vida.
Una vez conocí a un señor en un bar de Córdoba que escribía notas a cualquier joven bella que bebiera junto a él, en una servilleta o donde sea. Una poesía adornaba el recuerdo a aquella joven que habitaba la taberna de mi buen amigo Fran. Hoy ese señor, cuyo nombre no recuerdo yace en su tumba y sus huesos en paz en algún lugar incognito, pero su foto está plasmada en el bar, donde siempre era el mismo y así es recordado, como hoy yo lo nombro. Un homenaje a alguien que no lloró y fue siempre él ante las propagandas, antes las opiniones de los demás, ante lo inadecuado y ante la vida, viviendo su tiempo sin mirar atrás. ¿Al final qué diferencia hay entre ese anciano que vivió cien años o el que murió a los cincuenta? En ambos casos hay un recuerdo y un lamento.
Las diferencias las marcan los buenos o malos momentos, creo y confirmo, que cuanto más vives mas malos creas y más buenos disfrutas, yo quiero vivir a lo grande y auténtico, sin excesos y sin tonterías, pero morir bien y con mi vida vivida.
Un beso a mi vida que es la herencia que dejo y mi recuerdo uno más entre tantos.