Hace unas semanas que tuve la oportunidad de contar con Ricardo Lop, conocido empresario de ecommerce en España. Ricardo es una persona positiva que nos llenó de energía e ilusión y nos invitó a crear empresas de comercio electrónico en Canarias, salvando los inconvenientes y centrándonos en vender.
Hace varios meses que además de tener mi empresa de Comunicación Digital y e-learning “e-cléctica Gestión y Formación SL” he decidido apostar por el “ecommerce” y poco a poco estoy desarrollando un negocio que consideraba que teniendo ya experiencia empresarial iba a realizar fácilmente.
Pero no es tan fácil y lamentablemente para los que vivimos en Canarias cualquier intento de vender por Internet pasa por tal cantidad de trámites que crear una empresa virtual que venda en el mundo es bastante complejo, más aún si pretendes hacer el trabajo de forma totalmente legal.
En Canarias todos conocemos el IGIC y podríamos pensar que es una gran ventaja porque nuestro impuesto solo es del 7% frente al 21% del IVA en la península. Así que mi primera impresión cuando decidí apostar por el comercio electrónico es que éramos muy competitivos en precios.
Hasta ese momento mi trabajo como empresa fue ofrecer servicios que facturaba con el mencionado 7% de IGIC y aunque he realizado proyectos internacionales, los pagos se han hecho siempre en Canarias. Así que mi conocimiento sobre ventas de productos y exportación era bastante escaso.
Pero el comercio electrónico se basa en la venta de productos y como nos dijo Ricardo Lop, el objetivo si estás en Internet es vender a todo el mundo. Parece simple porque solo se trata de tener qué vender, de construir una plataforma y finalmente gestionar el envío con empresas que se dedican a ello.
Teniendo en cuenta mi experiencia con acciones de comunicación digital, la parte del trato con el cliente y la promoción la tenía asegurada, pero la logística era una asignatura pendiente que suponía iba a realizar en poco tiempo.
No ha sido así y cada día descubrimos que hay un tema nuevo que dificulta cualquier tipo de iniciativa en materia de comercio electrónico exterior.
¿Pero a quién corresponde en Canarias modificar esta situación y adaptarla a los nuevos tiempos? He descubierto que al Gobierno de Canarias quien es la administración que recauda los impuestos que genera la importación y la exportación a o desde nuestro archipiélago.
Si quieres como empresa importar productos de determinada fábrica en península o en el extranjero, porque quieres venderlos en tu tienda de ecommerce, primero tienes que comprender que existe un impuesto llamado AIEM que deberás pagar cuando lo que traes “puede” producirse en Canarias. Y recalco “puede” porque no tiene por qué producirse solo con tener la posibilidad entonces te lo cobran. Siendo una norma tan elástica, son innumerables las anécdotas de productos que obviamente no se fabrican en Canarias pero como por ejemplo son derivados del “determinado componente existente en Canarias” se pueden fabricar. Entonces es cuando me pregunto ¿hablamos de la libre competencia o de un gobierno que sigue subvencionando los costes de producción?
Además del AIEM , existe el DUA por partida doble, y aunque sea un acrónimo de Documento Único Administrativo, resulta que si traes algo de la península tienes que pagar el DUA de exportación (aunque estamos en España resulta que a estos efectos somos otro país) y después el DUA de entrada que sería el de importación. (O al revés, que no me entero de nada)
Estos trámites no te preocupes que los hacen por tí. Existen empresas que viven de la gestión burocrática y por ello obviamente te cobran o contratas un servicio de recogida en península con una empresa como Seur, Courier o MRW y son ellos los que se encargan, cobrando claro está lo que vale la gestión. Quienes compran online a tiendas de la península o del extranjero son expertos negociadores del famoso DUA y hasta he descubierto un foro que habla de estos temas, pero no hablo de casos particulares sino de empresas que necesitan en su web tener todo esto masticado.
Si eres una empresa pequeña, que pretendes montar un ecommerce bajo demanda (no llenarte de mercancía), traerte por ejemplo un jamón ibérico de península puede costarte unos 80 euros de aduanas e impuestos varios, sin contar el transporte claro.
Así que vender online en Canarias productos de fuera pasa por “consolidar” la mercancía, es decir, acumular en un solo pedido varios productos del mismo lugar de procedencia. Por tanto, inviable la fórmula sugerida por mi amigo Ricardo Lop de no llenarte de mercancía. O si lo haces bajo demanda, entonces tienes que vender ese consolidado haciendo verdaderos malabarismos en el tema de la logística, para llegar a acumular varios pedidos en una semana o en un mes si tu facturación no es muy amplia.
El segundo caso tiene como objetivo vender productos de origen en Canarias a cualquier parte de la península y del extranjero. Nuevamente nos encontramos con el DUA, porque sea península o europa estamos siempre exportando. ¿Cuánto cuesta ese DUA?, depende siempre de quien te lo gestione claro...
Y entonces viene la pregunta ¿y si lo gestionas tú mismo? Pues la respuesta es: gasto en tiempo y en trámites que no conocemos y que seguramente provocarán que nos equivoquemos y que perdamos la venta y la confianza de nuestro cliente virtual.
Si quieres vender productos pequeños de poco valor económico, Canarias no es el lugar para tener una empresa de comercio electrónico, porque muchas veces costará más el envío y los impuestos que el producto en sí.
¿Si además de tener que aceptar nuestra distancia a la hora de pagar el transporte que es algo inevitable, nos llenan de dificultades para emprender online, tiene sentido incentivar a las empresas para un comercio activo de manera virtual?
Usar Internet para ponerle fronteras a tu empresa es una total incoherencia que no debemos permitir en Canarias y existe la urgente necesidad de cambiar esta situación apoyando las iniciativas que las pequeñas empresas tienen a nivel del comercio electrónico.
Conozco soluciones de algunas empresas que al final han tenido que tener una sede en la península o muchas otras pequeñas empresas que te envían paquetes de poco valor en un sobre de correos y “asegurando” que es un regalo.
¿La solución pasa por hacer “trácala” como decíamos en Venezuela? No lo creo, si queremos que Canarias se mueva al ritmo del Social Commerce.
Tampoco tener que depender de empresas de logística privada para resolver los trámites de aduana no puede ser la solución o tener que pagar impuestos revolucionarios como el IAEM en una época donde debe primar el libre mercado no debe aceptarse.
Creo en las buenas intenciones de la administración y estoy convencida de que se pueden comenzar a dar los pasos adecuados para “darnos de una vez por todas la caña de pescar”, porque como en la famosa frase preferimos que nos enseñen a pescar que a que nos sirvan el pescado frito en bandeja.
Responsables como Gustavo Matos, Director General de Comercio del Gobierno de Canarias, quien recientemente apoyó unas jornadas de Comercio Activo deben hacer frente a el verdadero problema que dificulta y muchas veces frena la comercialización externa de productos desde Canarias y no digamos la importación a pequeña escala.
Mi objetivo comienza aquí, con la publicación de este artículo y el objetivo de lograr que como formadora y asesora de empresas podamos crear herramientas que nos ayuden a comprender de forma eficaz la gestión de nuestros impuestos y a potenciar con hechos el comercio electrónico desde Canarias.
Mientras tanto, iniciativas como “Comercio Activo”, recientemente impulsada por el Gobierno de Canarias, sirven exclusivamente para aquellas empresas que usen Internet como promoción local o ventas de servicios y considero un riesgo “recomendar” el ecommerce mientras de verdad no nos dejen ser competitivos.