El volumen se presenta el viernes 2 en la Biblioteca Pública Provincial «Francisco Villaespesa» de Almería
Ediciones Idea lanza esta obra en su colección Micromeria
Ediciones Idea acaba de publicar, dentro de su colección Micromeria, Retratos del alma, el primer libro de dibujos y poemas del artista Juan Jesús Martínez López (El Barranquete, Nijar, Almería, 1975), quien firma sus obras como Juan Jesús.
El volumen incluye dos textos críticos sobre las creaciones del autor a cargo, respectivamente, del galerista Trino Tortosa y del analista de arte J. Bemart, así como un epílogo poético de Paco Sánchez. La obra se presenta el próximo viernes, 2 de noviembre, a las 19:00 horas, en la Biblioteca Pública Provincial «Francisco Villaespesa» de Almería (calle Hermanos Machado, s/n).
Guía, fe, soledad, pasión, miedo, amor, ignorancia, ilusión, verdad, bondad… son algunos de los conceptos «básicos para el ser humano» en los que indaga Juan Jesús en su primer libro, titulado Retratos del alma. Todo ello a través de dibujos y poemas que nacen de su espíritu rebelde en el seno de «ciertas situaciones de conflicto».
Si sus poemas están regidos por la figura retórica del encabalgamiento, en sus bocetos al óleo sobre lienzo destaca la fuerza simbólica de sus imágenes. El resultado es una obra coherente y rotunda en unidad.
En opinión del analista de arte J. Bemart, este creador «presenta los sentimientos del ser humano, desde los más nobles hasta los más bajos, pero no juzga, simplemente los muestra como elementos integrantes del Hombre (microcosmos) para hacernos reflexionar sobre ellos».
Sus poemas «completan» su obra plástica «y a su vez la hacen más comprensible. Podríamos decir que nos quiere hacer partícipes del lenguaje que está creando y no tiene reparos en enseñarlo», añade J. Bemart
Asimismo, tal y como escribe Paco Sánchez en el epílogo del libro, Juan Jesús «escruta paisajes anclados de nuestra existencia, y, como un niño que es, los dibuja para que juguemos con nuestra ignorancia. Cambia su consciencia y se deja poseer por nuestra fatua realidad, mientras su memoria sincroniza nuestras palabras».