Las últimas declaraciones sobre los representantes del Gobierno en Canarias, Carmen Hernández Bento y Guillermo Díaz Guerra, son intolerables.
El PP del Cabildo de Tenerife, quiere manifestar su rechazo más enérgico ante los descalificativos propiciados públicamente tanto por el presidente de la corporación insular, Ricardo Melchior como por el vicepresidente segundo, Carlos Alonso, hacía los máximos representantes de la delegación de Gobierno en Canarias, María del Carmen Hernández Bento y Guillermo Díaz Guerra.
En relación a estas declaraciones, el presidente del Cabildo, Ricardo Melchior ha destacado que “puestos como el de delegado y subdelegado del Gobierno sobran en el archipiélago canario porque no tienen nada que hacer y se dedican a buscar cosas raras, además de estar nombrados a dedo”.
El motivo de la disputa se sitúa el pasado viernes cuando el subdelegado del Gobierno, Guillermo Díaz Guerra, recibe en la Sala de Autoridades del aeropuerto de Los Rodeos, al ministro de Artesanía de Marruecos, que viajó a la isla para participar en la Feria Tricontinental de Artesanía.
Según el propio Ricardo Melchior, le prohibieron la entrada a la sala por órdenes del subdelegado del Gobierno, Guillermo Díaz Guerra, actitud que ha calificado como “un desprecio hacia la autonomía de Canarias, el Cabildo y hacia todos los tinerfeños, propio de una persona que está muy lejos de lo que es un comportamiento normal y democrático”.
“Es intolerable que los dirigentes de CC en el Cabildo de Tenerife hablen como lo han hecho de los máximos representantes de la delegación del Gobierno en
Canarias y por ello expresamos nuestra más enérgica repulsa a la actitud de Ricardo Melchior y Carlos Alonso”, destacó Alarcó.
En este sentido, el portavoz popular añadió que - es una agresión en toda regla así como una deslealtad institucional hacia los representantes legítimos del Estado y tiene claro que, desde CC se comportan de esa manera porque siempre se han creído dueño de lo público”
Por último, Alarcó concluyo diciendo que “no ofende quien quiere sino quien puede y sugiere que esta circunstancia precisa de unas disculpas públicas”.