El objetivo de este acuerdo es informar a las pymes de cómo prevenir las sanciones que se derivan del mal uso de los derechos de autor
CEDRO representa a más del 95 % de la producción editorial española, ya que gestiona los derechos de más de 21.000 escritores y editores de libros y publicaciones periódicas
La Cámara de Comercio de Tenerife acogió, en la mañana de hoy martes, la firma de un convenio de colaboración con el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO) que gestiona los derechos de más de 21.000 escritores y editores de libros y publicaciones periódicas, acto que contó con el respaldo del Gobierno de Canarias, con la presencia de Juan Manuel Castañeda, representante de la Consejería de Cultura y del Cabildo de Tenerife, por el que acudió el coordinador general del área, Cristóbal de la Rosa.
La firma corrió a cargo de Pedro de Andrés Romero, y el director general de la Cámara de Comercio, Vicente Dorta Antequera, sellando el compromiso de informar a las pymes de cómo prevenir las sanciones que se derivan del mal uso de los derechos de autor y que, están provocando, el cierre de iniciativas empresariales, sobre todo, en el ámbito de las nuevas tecnologías.
El presidente de Cedro, entidad que representa a más del 95 % de la producción editorial en español, explicó la importancia de los objetivos del proyecto Conlicencia.com, dirigido a cualquier empresa, centro educativo u otra institución que necesite utilizar y compartir la información contenida en libros, revistas y periódicos mediante copias digitales o en papel.
Según un reciente informe de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en 2011, más de 2.000 personas fueron imputadas por ilícitos en materia de propiedad intelectual.
Para el área de Cultura del Gobierno de Canarias, los derechos de la propiedad intelectual son un motor de desarrollo social, cultural y económico; en este sentido felicitó a la Cámara de Comercio por este acuerdo de colaboración que reconoce, en el contexto empresarial y emprendedor, a la Cultura como motor económico, haciéndolo extensivo a la gestión colectiva, que llevan a cabo las entidades de gestión de derechos de la propiedad intelectual, imprescindible para asegurar la protección de las industrias creativas y de sus autores y conseguir una sociedad responsable con la Cultura y sus protagonistas. Un sistema acorde con los países de nuestro entorno y la normativa internacional.