Los particulares adelantarán sus compras, pero no se venderán más coches, sólo se venderán antes
La falta de crédito es el problema real y principal del sector
El Plan PIVE, que entra hoy en vigor, está recibiendo los parabienes de las organizaciones patronales, tanto del sector de la fabricación (las marcas) como de los de la distribución (los concesionarios).
La opinión generalizada es que reactivará las compras, tras un septiembre negro por la subida del IVA y la atonía dominante en el mercado. Para Ignacio García Rojí, analista de mercado de vehículos nuevos de Autocasion.com, “en el marco actual, cualquier ayuda es positiva y contribuirá a paliar aunque sea mínimamente la situación del sector”.
Si bien es cierto que la medida será bien recibida y que ayudará a que la demanda modere su caída, para este experto “el plan PIVE no es sino tapar una grieta con una tirita. Contribuirá a que muchos particulares adelanten su intención de compra, pero no se tratará de un estímulo real, sino de un mero adelanto de dichas compras”.
Es decir, un efecto semejante al registrado en agosto, cuando los clientes adelantaron sus adquisiciones para evitar el incremento del IVA y el sector repuntó, dando un bajón equilibrador en el mes de septiembre.
Hay que recordar que tanto fabricantes como concesionarios estaban ofreciendo descuentos históricos y que ni aun así dicho esfuerzo ha servido para recuperar el mercado. “Al contrario –apunta García Rojí-, salvo el espejismo de la segunda quincena de agosto con motivo del aumento del IVA, el mercado acumulaba 25 meses de caídas consecutivas y septiembre vuelve a cerrar con mínimos históricos (con menos de 56.000 unidades totales)”.
Como este experto de Autocasion.com no cesa de repetir en sus últimos análisis, “hay que volver a hacer hincapié en que el principal problema no es de estimulo, sino de crédito”. No olvidemos que prácticamente 8 de cada 10 compradores necesitan financiación total o parcial para poder llevar a cabo la compra.
“Casi todos los propietarios de un vehículo con más de 12 años comprarían uno nuevo sin dudarlo –concluye Gª Rojí-, ya que, salvo excepciones, nadie prolonga la vida útil de su coche por gusto, sino por necesidad.
Además, en una sociedad de consumo como la nuestra, el deseo de cambiar de coche es totalmente natural. En resumen: intención de compra hay; lo que no hay es dinero para llevarla a cabo”. En efecto, en lo que llevamos de año, el consumo se ha reducido un 3,9%, mientras las rentas lo han hecho un 2,2%, así que, “mientras las distintas entidades financieras sigan restringiendo la concesión de créditos, no volveremos a ver un aumento real de las ventas”.