En ocasiones no somos conscientes del nivel de exposición que pueden tener las imágenes que compartimos en la red o aquellas de las que formamos parte por diversas razones (previa autorización o sin ella) o inclusive del mensaje que “enviamos” cuando mostramos determinado plano o encuadre o tipo de foto de nuestro perfil o marca.
Son muchas las imágenes que circulan por la red de logotipos desafortunados o de instantáneas que no deberían existir por pertenecer a un momento comprometido o privado; algunos ejemplos se los dejo en unos enlaces al final de la página (1).
Si hablamos de situaciones que consideramos privadas, tenemos derecho a denunciar su publicación. En España contamos con la Agencia Española de Protección de Datos que dispone de una web con acceso a la información sobre nuestros derechos y deberes en cuanto al manejo de todo tipo de datos (incluyendo cualquier tipo de soporte audiovisual) (2)
Una vez aclarado que tenemos derecho a que respeten nuestra privacidad en nuestros contenidos y a la utilización o reutilización de ellos, existen espacios que siempre mostrarán todas las imágenes que sean “indexables” es decir, aquellas que buscadores como Google enlace de numerosos espacios web que existen en Internet.
En este sentido no debemos olvidar que la red tiene memoria y que aunque borremos un blog, cambiemos la foto del perfil o eliminemos información de una red social, cualquier imagen que se haya dispersado en otros espacios quedará y por tanto es difícil controlar este tipo de situaciones, aunque podemos realizar un procedimiento de vigilancia de contenidos, habitual en las personas que trabajamos en Social Media.
El primer ejercicio que debemos hacer es colocar nuestro nombre completo en el buscador de Google y seleccionar “imágenes” para observar qué tipo de fotografías vemos o están indexadas. Quizás nos sorprendan los resultados y la cantidad de espacios donde estamos. En segundo lugar nuestra búsqueda puede ser más específica y por tanto podemos incluir nuestro nombre de nuevo pero esta vez “entre comillas”, así solamente nos ofrecerá los resultados del nombre completo.
Además de esta investigación que recomiendo hacer al menos una vez al mes, también deberíamos cuidar el tipo de imágenes que compartimos tanto del perfil en nuestras redes sociales como todo tipo de fotografías de las que formamos parte. Más allá de la serie de recomendaciones que comparto en este artículo, pueden por ejemplo visualizar las imágenes de personalidades que lo han hecho bien (el presidente Obama y su esposa Michelle Obama (3) cuidan mucho su presencia visual en Internet) y otras que a causa de una foto comprometida han tenido que inclusive pedir disculpas, como fue el caso del Rey de España y la caza de elefantes (4), o hace unas horas nuevas fotos del Príncipe Harry de Inglaterra desnudo en Las Vegas (5).
Mi primera recomendación es tajante: no suban a Internet cualquier foto que no quieran que sea pública, porque aunque existe una configuración de privacidad las limitaciones de dicha privacidad suelen estar difusas y es preferible no arriesgarse ante tal situación.
En cuanto a las fotografías de perfil comparto 5 recomendaciones básicas:
1. Las Redes Sociales se crean para que las personas compartamos contenidos, intereses, conversaciones, etc. La época donde nos ocultábamos con seudónimos y avatares ha dejado de existir como filosofía cuando empieza el movimiento de la Web 2.0 que defiende la transparencia y el comportamiento natural en el mundo virtual. Esto no quiere decir que dejemos de tener vida privada, sino que no se debe crear una imagen falsa o distorsionada de quiénes somos en el mundo presencial. Por tanto, nos debemos mostrar como somos en el mundo llamado “real”.
2. Recuerda que la foto de nuestro perfil suele ser pequeña y por tanto se recomienda que la fotografía sea en plano medio o primer plano, lo importante es que mostremos nuestro rostro, de frente o en ángulo inclinado realizando alguna actividad por ejemplo relacionada con nuestra profesión.
3. Es recomendable unificar el perfil y poner la misma fotografía en todas las redes sociales en las que estamos. Existen algunas personas que por ejemplo tienen la costumbre de poner la foto formal en Linkedin (red social profesional) y una fotografía más informal en Facebook. Sin embargo, el pensar que Facebook es una Red Social solo para la diversión es una equivocación puesto que ya son miles las páginas empresariales que la usan y puede ser chocante ver a un alto ejecutivo o a un trabajador de la administración conversar en bañador o abrazado a su pareja. Cuando piensen que esto no tiene por qué ser así, visualicen a esta persona en bañador en una reunión de trabajo, es obviamente una situación absurda y en Internet la percepción que tenemos puede ser la misma o peor.
4. En línea con lo que estamos explicando en el punto anterior, también es importante evitar fotos que distraigan a la persona del objetivo que estamos buscando que es el identificarnos como profesionales. Si no somos modelos, surfistas, buzos, o actores, evitemos fotos disfrazados, en biquini o bañador, o peor aún en plano medio con el torso desnudo. ¿Pondríamos estas fotos en nuestro curriculum?.
Internet es un espacio lleno de oportunidades formativas, laborales y sociales y debemos ser conscientes de su importancia y gestión, por lo que es recomendable comenzar por cuidar nuestra propia imagen, sea profesional o personal, para así tener el éxito presente o quizás el rastro o huella adecuada para cuando nos haga falta.
En el Social Media la Reputación Online mide el “prestigio” que logramos construir y conseguirlo depende en gran parte de nosotros y de nuestras acciones.
(1) Enlaces de logotipos desafortunados: http://ow.ly/d9fko
(2) Folleto explicativo sobre la protección de datos en Internet http://ow.ly/d9grI
(3) Imágenes de Michelle Obama http://ow.ly/d9ouu, imágenes de Obama http://ow.ly/d9ozj
(4) Fotos del Rey Juan Carlos cazando elefantes http://ow.ly/d9ocQ
(5) Las imágenes al desnudo del Príncipe Harry http://ow.ly/d9p1V