El senador del PP por Tenerife lamenta que el presidente del Gobierno de Canarias haga chantaje con estos asuntos, “Quién apoyó a Rodríguez Zapatero pese a sus incumplimientos, nos sorprende ahora con esta forma de hacer política", asegura
El senador del Partido Popular por Tenerife, Antonio Alarcó, aseguró hoy que “es una pena ver como el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, utiliza temas tan delicados como la sanidad y la educación para hacer política y escudar su pésima gestión al frente de este Archipiélago”.
Alarcó puso como ejemplo la visita que Rivero hizo la semana pasada al Centro de Atención Hospital del Norte de Tenerife, “una infraestructura que está sin terminar y que presenta claras deficiencias, algo que no parece importarle al presidente regional que acudió sólo para sacarse una fotografía”.
El también coordinador regional de Política Nacional del PP de Canarias lamentó que Rivero pretenda “chantajear al Gobierno de la Nación con estos asuntos, máxime cuando fue él mismo y su partido quién apoyó sin condiciones a Rodríguez Zapatero pese a los múltiples incumplimientos que mantuvo con esta Comunidad Autónoma”.
“Resulta llamativo que alguien que tuvo una actitud tan servil con el antiguo presidente de España, nos sorprenda ahora con esta forma de hacer política”, indicó Alarcó, para quién “las últimas declaraciones de varios dirigentes de CC sólo demuestran que algunos nacionalistas son tan conscientes de su desgaste político que actúan de esta manera para cobrar algo del protagonismo perdido”.
En este sentido, el senador popular le recuerda a Coalición Canaria que “fueron ellos los que permitieron con su apoyo que Rodríguez Zapatero aprobara sus últimos Presupuestos Generales del Estado y prorrogaran los siguientes, perjudicando a Canarias una vez más, por eso no entendemos de qué se quejan o por qué no alzaron la voz para reclamar los asuntos que ahora defienden”.
“Lo que tiene que hacer Paulino Rivero es dejar de lado la demagogia porque antes de cerrar colegios y hospitales sobran varios organismos públicos, cargos directivos y embajadas en el extranjero que no sirven para casi nada, excepto para colocar a personas afines y seguir alimentando la red de clientelismo a la que están acostumbrados”, indicó Alarcó, para quién “los nacionalismos son legítimos pero no son sostenibles, y menos en situaciones de crisis económica ya que no pueden ofrecer ningún tipo de solución global”.
Por último, el popular invitó al presidente de Canarias a dejar de lado esa actitud propia “de a quién no le quieren ni en su propia casa” y “en vez de amenazar con temas sanitarios y educativos, sea valiente y empiece a aplicar reformas, como por ejemplo, reducir el tamaño y el gasto del propio Gobierno, de la Administración, de la Policía o de la Televisión Autonómica, entre otros”, concluyó.