Los cursos de bailes tradicionales canarios de la Asociación de Vecinos Azorín de Santa Cruz de Tenerife cierran sus puertas hasta septiembre.
Con la llegada de los rigores del verano la mayoría de las actividades se paralizan en la ciudad. La gente busca el refugio y el frescor del campo o la playa dejando Santa Cruz prácticamente vacío. Son tiempos de descanso, de fiesta, de distensión.
En el folclore, como en cualquier otra actividad ocurre lo mismo, y aunque los grupos folclóricos pululan de un escenario al otro de las islas, o fuera de ellas, aquellos amantes del folclore que aún no están en ninguna agrupación, y que asisten a clases de aprendizaje o perfeccionamiento, ven como las vacaciones paralizan por un tiempo tan preciada actividad.
Sin ir más lejos, el pasado 2 de agosto, los alumnos de los cursos de bailes canarios de la AA. VV. Azorín celebraron su fiesta del Beñesmen de cada año, antes de dispersarse por la isla para disfrutar sus vacaciones se despidieron de sus compañeros compartiendo una tarde de fiesta donde la camaradería entre actuales y antiguos alumnos se hizo patente.
A la vuelta de las vacaciones retomarán la actividad que tanto les gusta, y la compartirán con nuevos alumnos, cerrando el año al ritmo que marca la música tradicional de su tierra.