“Los responsables de Gesplan están demostrando tener un nulo conocimiento y control sobre su propia empresa y mientras que se muestran ‘adivinos’ sobre los datos económicos con que pueden cerrar el año, no son capaces de conocer cual es su plantilla real, y se han dirigido a personas que hace tiempo no trabajan en la empresa, e incluso a fallecidos, para solicitarles información de cara a que se les pueda comunicar su despido”, según ha puesto de manifiesto el portavoz del colectivo de trabajadores, Antonio Ramón.
Para este colectivo, esta incongruencia puede resultar anecdótica pero “la verdad es que es triste, porque demuestra lo poco que los directivos de Gesplan conocen a su plantilla, y lo mal que la gestionan”.
Los trabajadores de Gesplan, que siguen negando que la empresa esté en pérdidas y recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ya ha dictado sentencia afirmando que no se puede tramitar un Expediente de Regulación de Empleo porque “se prevea que en un futuro más o menos lejano una empresa vaya a entrar en pérdidas”, consideran que esta aplicación del ERE a personas ya desvinculadas a la empresa, por uno u otro motivo demuestra la falta de capacidad para la gestión de una empresa pública de este volumen por parte de sus actuales responsables.
Todo ello se produce, según el representante de los trabajadores, con el agravante de que la asesoría jurídica que realiza todos estas comunicaciones supone un gasto para Gesplan de 48.000 euros, “mucho dinero para comunicar el despido a quienes, desafortunadamente, ya no pueden ser despedidos”.