Sábado, 30 de junio de 2012

El Crack del 2012, ¿Aprendemos de nuestros errores en el pasado?

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Finales de “Los Felices Años 20” del siglo pasado. Tras un periodo de gran crecimiento económico mundial después de la Gran Guerra, el 24 de octubre de 1929, “el jueves negro”, en el principal mercado bursátil del mundo, Wall Street, se produce el crack de la Bolsa Neoyorquina.

Cómo antecedentes a este Crack los historiadores hablan de:
•    Estancamiento de los sectores industriales
•    Crisis permanente de la agricultura
•    Crecimiento de los salarios a un ritmo inferior al de la producción, productividad y beneficios
•    Comercio internacional falto de dinamismo
•    Descenso de la inversión productiva
•    Exceso de especulación bursátil

Con el crack del 29 se produce una crisis económica y financiera internacional que provoca la retirada de capitales americanos invertidos en Europa, quiebran las instituciones de Alemania y Austria y se produce la crisis financiera del Reino Unido.

En Estados Unidos las consecuencias inmediatas del ”Jueves Negro” son el crack bursátil y la quiebra de las instituciones bancarias, lo que provoca el hundimiento de las empresas y el aumento desmesurado de la tasa de paro.

La salida a esta crisis la podemos diferenciar perfectamente en dos periodos:
•    Políticas deflacionistas de 1931 a 1933
•    Políticas de intervención del Estado en la economía de 1933 a 1939.

Es aquí donde son más evidentes los paralelismos con las políticas impuestas por Rajoy y que vienen dadas por Europa.

En el primer periodo entre 1931 y 1933 los gobiernos optan por una reducción de los gastos públicos, un rígido equilibrio presupuestario que impida el endeudamiento de los países y un estricto control de los créditos.

Estas políticas deflacionistas consistieron básicamente en restablecer el equilibrio presupuestario mediante la reducción o supresión del gasto público, un aumento de los impuestos indirectos, equilibrar la balanza entre importaciones y exportaciones favoreciendo claramente la exportación, evitar la fuga de capitales imponiendo un duro control en los cambios y bloquear o disminuir los salarios para aligerar los costos a las empresas.

Estas medidas sólo conllevan al Fracaso ya que el dinero sigue sin circular y  los créditos no son derivados a las industrias para crear empleo, reducir la tasa de paro y reactivar la economía. Todo ello sobrelleva, al contrario de lo esperado, una mayor recesión y un considerable aumento de la tasa de paro.

Ante esta situación, en Estados Unidos, el recién elegido presidente en 1933 Franklin Delano Roosevelt pone en marcha una serie de medidas políticas de intervención gubernamental en materia económica y social conocidas como ”El New Deal”.

Entre las principales medidas puestas en marcha destacan:
•    Reforma del sistema bancario y financiero para restablecer el flujo monetario y crediticio con el fin reponer la confianza y financiar las hipotecas.
•    Reducción de los excedentes agrarios mediante la disminución de la producción y el incremento de los precios.
•    Descenso de la tasa de paro mediante el empleo público.
•    Nueva política industrial con reducción de la jornada laboral, aumento de salario e imposición de un salario mínimo.
•    Libertades sindicales para negociar convenios colectivos entre empresarios y trabajadores.
•    Instauración de la Seguridad Social y el Seguro de Desempleo, vejez e invalidez.

Estas medidas provocan rápidamente una recuperación económica, disminución de la tasa de paro, circulación de los capitales, modernización del aparato productivo y el impulso definitivo a la expansión económica.

Viendo el desastre de las políticas deflacionistas del primer periodo yo me pregunto si la Señora Merkel, principal beneficiario de esta crisis en Europa, ya que emite su deuda a un interés muy bajo, por no decir casi a costo cero, ha pensado que esta situación sólo va a llevar a la quiebra técnica del Euro ya que un país tras otro irán cayendo mientras se siga manteniendo una Europa de dos velocidades en la que en vez de instaurar políticas de regeneración de la confianza de los inversores para reactivar la economía nos dediquemos a ir rescatando un país tras otro.

El rescate de 170.000 millones pactado con Grecia en marzo impuso al país Heleno  el cambio de la Constitución, despido de 150.000 empleos públicos, recorte del salario mínimo, presupuestos que tiene que ser aprobados por La Troika, recortes en pensiones y sistema sanitario y la privatización de empresas públicas.

Lejos de conseguir el objetivo, el país se encuentra actualmente con una mayor tasa de paro, han aumentado considerablemente las personas sin hogar y la ciudadanía está inmersa en una espiral de descontento y malestar que provoca disturbios y el florecimiento de extremismos nacionalistas con brotes de xenofobia.

¿Es este el camino que le espera a España si seguimos con estas medidas que nos imponen desde Europa?, ¿Acabaremos finalmente por tener que solicitar un rescate si los mercados no nos ceden una tregua?, y si solicitamos ese rescate ¿qué nuevas medidas nos impondrán desde Europa?

La solución a estas cuestiones me parece que no está muy lejos. Próximo capítulo de esta pesadilla en menos tiempo del que nos imaginamos.

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