Sábado, 9 de junio de 2012

“Bailadores Canarios”

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Desde que hace años comencé a moverme en el mundo del folclore musical canario he ido notando los vacíos que hay en el mismo y comenzado a preocuparme por ellos.

Mi primer libro sobre folclore, titulado “Agacheros”, pretendió dar a conocer al público la labor, casi siempre desconocida, de tantas y tantas personas como a lo largo de los años han dedicado su tiempo y sus esfuerzos en mantener vivo nuestro legado musical, en esa ocasión en la comarca de Agache en el sureste de la isla de Tenerife.

El segundo trabajo en la misma línea lo realicé conjuntamente con el, por entonces, profesor de bailes canarios de la hoy desaparecida Escuela de etnografía y folclore de Santa Cruz de Tenerife, Diego Felipe, uno de mis primeros maestros y gran amigo. Juntos elaboramos el material de apoyo que considerábamos necesario para complementar nuestro trabajo como monitores de dicha disciplina, inexistente en esos momentos en el panorama cultural de las islas, y así surgió el libro “Nuestros bailes paso a paso” editado en el año 2009.

Este año he comenzado la investigación necesaria para un tercer trabajo con el que espero poder contribuir a que los grandes olvidados del folclore canario, los bailadores y bailadoras que nos deleitan con su buen hacer sobre los escenarios de las islas sean conocidos con nombres y apellidos. Las puertas de los folcloristas de las islas han vuelto a abrirse a mi persona y muchos de ellos ya han compartido conmigo sus vivencias y conocimientos. Se que he vuelto a embarcarme en un exhaustivo trabajo que me llevará mucho tiempo completar, pero como bailadora que he sido siento que se lo debo a mis compañeros, sobre todo ahora que ya recorro la recta final de mi trayectoria artística como tal.

Embarcada en esa labor visité la semana pasada la isla de Gran Canaria y pude compartir muchas horas de charla con algunas personas vinculadas a esta disciplina que aman y transmiten día a día.

Es asombroso comprobar el tesón de los ciudadanos de a pie por preservar nuestras tradiciones mas allá de los organismos públicos que deberían hacerlo y no se preocupan en absoluto por ello.

Es gratificante comprobar también que en algunos Ayuntamientos de Gran Canaria si es cierto que hacen llegar pequeñas subvenciones destinadas a ello, sobre todo en lo que corresponde al trabajo con los niños, cosa que, al menos en Tenerife, se ve mucho menos.

Y de alabar además el trabajo que hacen por transmitir y enseñar nuestros bailes tradicionales muchos grupos folclóricos, la mayor parte de las veces sin recibir nada a cambio salvo la posibilidad de que alguna de esas personas acabe destacando y pasando a formar parte del cuerpo de baile del mismo.

Pero sobre todo me maravilló la dedicación y el amor que ponen los monitores que trabajan con los más pequeños fomentando la cantera en una labor callada, apenas remunerada y en ocasiones realmente dura y poco valorada.

Bailadores canarios. Los que nunca se ven en un programa de televisión; los que bailan a pie de escenario la mayoría de las veces porque a nadie parece preocuparle que haya espacio para ellos sobre los escenarios de las islas; los que nadie conoce por sus nombres y apellidos… Bailadores y bailadoras canarios, los eternos olvidados de nuestro folclore por todo el mundo, menos por los espectadores que aplauden sus evoluciones al finalizar cada actuación.

Ejemplos como los de las Escuelas artísticas de Arucas, que celebran un baile de taifa donde no se repite ni un solo tema a fin de que los bailadores puedan disfrutar de nuestro rico y variado legado musical. O del festival que cada año se celebra en el municipio de Mogán en que, como este mismo año pude comprobar en persona, bailan simultáneamente cuatro cuerpos de baile cada uno con su propio estilo, los temas que cada parranda va desgranando sobre el escenario principal, son dignos de admirar y de imitar. Ojala muchos organizadores se vayan concienciando y dando protagonismo a nuestros bailadores. Yo apuesto por ellos y me encantaría seguir conociendo iniciativas similares que puedan contribuir a colocar a este colectivo en el lugar que le corresponde dentro de nuestro acervo musical. 

Desde este espacio mi agradecimiento eterno a la gente de Gran Canaria por invitarme a disfrutar en primera persona de su buen hacer en favor de la conservación y divulgación de nuestras costumbres y tradiciones.

Luisa Chico.

Blog de Luisa Chico

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